publicidad

zarza

La zarza es una planta espinosa que puede alcanzar los 2 m. de altura. Tiene hojas imparipinnadas, dentadas y con espinas. Las flores son blancas o rosadas, con 5 pétalos, 5 sépalos y multitud de estambres. Las bayas son primero verdes, luego rojas y finalmente negras cuando maduran.
Existen un centenar de especies y un millar de variedades y subespecies

La mora es uno de los frutos más recolectados durante el verano que recogemos de las zarzas que se encuentran en los márgenes de algunos campos de cultivo. … se trata de un fruto de color rojo cuando todavía no ha madurado y negro cuando se encuentra en su punto óptimo de maduración.


.

ZARZAMORA
Rafael de León

En el café de Levante, entre palmas y alegría,
cantaba la Zarzamora.
Se lo pusieron de mote porque dicen que tenía
los ojos como la mora.
Le habló primero a un tratante, y olé,
y luego fue de un marqué
que la llenó de brillantes, y olé,
de la cabeza a los pié
Decía la gente que si era de hielo,
que si de los hombres se estaba burlando,
hasta que una noche, con rabia de celos,
a la Zarzamora pillaron llorando.

Cuando sonaban las doce, una copla de agonía
lloraba la Zarzamora,
mas nadie daba razones ni el intríngulis sabía
de aquella pena traidora.
Pero una noche al Levante, y olé,
fue a buscarla una mujé;
cuando la tuvo delante, y olé,
se dijeron no sé qué.
De aquello que hablaron ninguno ha sabío,
mas la Zarzamora lo dijo llorando
en una coplilla que pronto ha corrío
y que ya la gente la va publicando:

¿Qué tiene la Zarzamora
que a todas horas llora que llora
por los rincones?
Ella que siempre reía
y presumía de que partía
los corazones.
Del querer hizo la prueba
y un cariño conoció
que la trae y que la lleva
por la calle del doló.
Los flamencos del colmao
la vigilan a deshora,
porque están empesinaos
en saber del queré desgrasiao
que embrujó a la Zarzamora.
.


La zarzamora o mora (Rubus Ulmifolius) es uno de los frutos rojos o frutos del bosque que podemos encontrar en prácticamente toda Europa y particularmente en nuestra Alcarria es muy característica en los márgenes de los arroyos. Se dice que cuando veas una zarza, abajo hay agua, aunque esté en medio de una ladera. Ya en el mes de mayo podemos ver algunas moras, aunque es en los meses más veraniegos (julio y agosto) cuando podremos disfrutar de una mayor producción, de todos modos, hasta el mes de octubre podremos seguir disfrutando de este fruto de forma natural.

Las moras son un fruto ideal para ser utilizadas en todo tipo de postres, licores, batidos o helados entre otras creaciones culinarias, son un fruto rico en vitaminas A y C, azúcares, minerales y su contenido en potasio las hacen un alimento especialmente diurético.


Zarza
Miguel Hernandez

Fuera menos penado si no fuera
nardo tu tez para mi vista, nardo,
cardo tu piel para mi tacto, cardo,
tuera tu voz para mi oído, tuera.

Tuera es tu voz para mi oído, tuera,
y ardo en tu voz y en tu alrededor ardo,
y tardo a arder lo que a ofrecerte tardo
miera, mi voz para la tuya miera.

Zarza es tu mano si la tiento, zarza,
ola tu cuerpo si la alcanzo, ola,
cerca una vez pero un millar no cerca.

Garza es mi pena, esbelta y triste garza,
sola como un suspiro y un ay, sola,
terca en su error y en su desgracia terca.



Cada fruto está formado por varias esferas (drupas) enganchadas a un eje central, cada una de ellas encierra en su interior una conjugación de sabor dulce y agradable, con trazas ácidas y una excelente carga aromática que no pasa inadvertida. Su contenido en agua es de un 80% aproximadamente, ofrece un gran aporte en fibra y un reducido índice de calorías, lo que hace de esta fruta un componente ideal para incluirla en la dieta.

Aunque popularmente se conoce como mora, en realidad la palabra mora designaría a una familia de frutas comestibles pertenecientes a diferentes especies, una mora es una fruta o baya que puede proceder de especies vegetales totalmente diferentes. Llamamos mora a la zarzamora y también a las moras que ofrece el árbol denominado morera que tan buena sombra da en verano. En este caso, las bayas también pueden ser de color negro o blanco según el tipo de morera, y está formada a su vez por numerosas esferas, aunque sólo el color y el tamaño son las características similares.


Por el rastro abierto de la amapola
www.vorem.com…

El rojo paso de la blanca aurora
ha convertido en verde al álamo lozano
y allí en el monte desde el altozano
deja pasar el tiempo a cada hora.

Hay una fina plata de cristal dorado
que el sol alumbra sin demora
y en el valle umbrío de la zarzamora
un mirlo canta al día inacabado.

Sombra. Sombra de verso enarbolado
por la voz del poeta que se enamora
del rojo paso del sol dorado
por el rastro abierto de la amapola.





Existen hasta dos mil variedades de zarzas debido a su gran facilidad para hibridarse, por lo que podemos encontrar zarzamoras con distintos matices de sabor, más dulces, ácidas, carnosas, etc. Seguramente muchos de vosotros habréis probado moras de diferentes localidades detectando estos cambios de sabor.

Ahora podemos recolectar zarzamoras o moras y disfrutar del sabor que ofrecen en nuestros platos, cada año destinamos buena parte de nuestra recolección a elaborar mermelada de moras, una mermelada que nada tiene que ver con las mermeladas comerciales que podemos encontrar. En breve os ofreceremos nuestra receta de mermelada de moras, seguro que disfrutareis con ella tanto como lo hacemos nosotros cada año

….

Las moras, el fruto de la zarza o zarzamora, son uno de los frutos silvestres más ricos y extendidos de nuestra geografía, que todos conocemos desde niños. Al aventurero le servirá, a parte de cómo alimento, para elaborar un té delicioso con sus hojas, para sanar afecciones bucales y heridas entre otras y para fabricar cuerdas.

Las moras poseen vitamina C, provitamina A, calcio y hierro, y se pueden consumir solas, con yogurt o helado, en forma de mermelada o jalea, o en tartas y diferentes postres.

Manuel Durruit, en su libro "Frutos silvestres comestibles y venenosos" Editorial Everest, expone una sencilla receta para la mermelada de moras:

Ingredientes:
2 kg. de moras
zumo de 1 limón
1/4 kg. de azucar


Se hierve la mitad de las moras en un cazo con poco agua y se filtran con un paño, retorciéndolo para sacar el mayor jugo posible. Este jugo se mezcla con el resto de los ingredientes y se calienta removiendo hasta que hierva durante unos 30 minutos. Para saber si esta lista, se echa una gota de la mermelada en un vaso de agua. Si llega al fondo sin diluirse, está lista.

Juan Antonio de La rica, en si libro "Del Campo a le Mesa" nos enseña una receta para hacer una tarta de moras y nata:

Ingredientes:
Mermelada de moras
Nata líquida
1/2 vaso de aceite de girasol
1 vaso de azucar
1 y 1/2 vasos de harina
Levadura Royal
4 huevos

Hacer un bizcocho batiendo 3 huevos y la yema del cuarto, el yogurt, el aceite, el azúcar, la harina y una cucharadita de levadura Royal. Introducimos la mezcla en el horno en un molde untado con mantequilla entre 15 y 20 minutos, hasta que esté dorado y hecho por dentro (se pincha con una aguja y tiene que salir limpia).
En la bandeja donde se va a servir la tarta se pone un fondo de nata líquida y sobre ella el bizcocho para que la embeba. Abrirlo por la mitad y poner una capa de mermelada de moras, tapar y cubrir con otra de mermelada. Batir la clara que nos ha sobrado hasta punto de nieve, añadir azúcar y seguir batiendo hasta que quede muy fina. Cubrir la superficie con ella y poner unas moras de adorno.

Los frutos de la zarza también se han usado para hacer licores. Al parecer, en Rusia las mezclan con azucar y las hacen fermentar. Sin embargo, es mejor dejarlas simplemente macerar en un licor (aguardiente, coñac, etc) al modo tradicional en que se hace el "aguardiente de guindas".

Manuel Durruit, en su libro "Frutos silvestres comestibles y venenosos" Editorial Everest, nos muestra una receta más elaborada para hacer licor de moras:

Ingredientes:
1 Kg de moras
1 cucharada de canela en polvo
1 trocito de genjibre
2 clavos de especia
1 kg de azucar
1/2 l. De aguardiente
1/2 litro de coñac

En una cazuela con 1,5 l. De agua se echan las moras y las especias y se calienta hasta la ebullición. Añadimos el azucar y lo echamos todo en otro recipiente con las paredes bañadas de caramelo de azucar. Tapamos y dejamos reposar 12 horas, tras las cuales, lo filtramos, lo calentamos un poco y añadimos los licores. Remobemos y embotellamos para que repose 15 días. Luego lo filtramos y lo embotellamos definitivamente.

Además, con las hojas de zarza se prepara un té excelente, que mejora su aroma si se mezcla con hojas de frambuesa (Rubus idaeus). Penélope Odi e su obra "El gran libro de las Plantas Medicinales" Editorial Everest, recomienda esta receta para el té casero:

Ingredientes:
1 parte de hojas de frambueso
2 partes de hojas de zarza

Se mezcla una parte de hojas frescas y secas de frambueso con dos de zarza. Se aplastan un poco con un rodillo de cocina, se rocían con un poco de agua y se meten en un paño que se cuelga en un lugar caliente para que fermente durante 2 ó 3 días, al cabo de loc cuales despedirá un intenso aroma, como a rosas. Se seca rápidamente y se guarda en un recipiente cerrado listo para usar.

Para el aventurero, las zarzas ofrecen un remedio natural para las inflamaciones de las encías y la mucosa bucal, usando tanto el té de hojas sin endulzar para hacer gárgaras como el jugo de sus frutos. También se pueden masticar los brotes tiernos en primavera.
Para curar heridas y úlceras de la piel se aplica una cataplasma con las hojas machacadas o bien una compresa con la decocción (3 ó 4 cucharadas de hojas en un poco de agua)
Asimismo infusión o decocción de zarza es útil en afecciones intestinales como diarreas y colitis. También en hemorriodes y gastroenteritis, así como para tratar la fiebre.
El té de zarza se prepara con 2 cucharaditas de hojas, se deja reposar unos minutos y se cuela. Endulzar con azúcar o miel.
Si queremos incluir la zarza en nuestro botiquín natural recogeremos en primavera las hojas jóvenes y bien desarrolladas y se secarán rápidamente a una temperatura no superior a 40º C.

Las cortezas de los tallos de zarza, que se han usado para coser en cestería, son útiles para fabricar cuerdas. Se emplean las ramas largas que aún no se han ramificado, se quitan los pinchos y las hojas y se abre longitudinalmente en 4 partes. Separaremos la corteza y la trenzaremos para conseguir una cuerda más resistente.